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Consejos para el cuidado y mantenimiento de tus pisos en Porcelanato y Cerámica

Tabla de Contenidos

Los pisos en cerámica y porcelanato aportan elegancia y crean ambientes únicos y sofisticados, sin embargo, su cuidado, mantenimiento y limpieza es muy importante para tener un suelo brillante y que parezca nuevo.

 

Te daremos una serie de consejos para que estos queden impecables.

Cuidado y mantenimiento
del Porcelanato

 

  • Una limpieza adecuada de los pisos de porcelanato, se debe llevar a cabo con agua y un producto suave de limpieza, como, por ejemplo, un detergente neutro. No olvides enjuagar con abundante agua limpia.
  • Nunca utilices detergentes o limpiadores a base de aceite, grasa de animal o base jabonosa, ya que dejarán opaca la baldosa.
  • En el caso del porcelanato con textura, la limpieza es más complicada, ya que el polvo y la suciedad se adhiere fácilmente. En este caso se debe barrer en todas las direcciones para asegurarnos de retirar toda la suciedad. Luego se debe usar un detergente neutro y un cepillo de cerdas duras, para finalizar secando con un trapo.
  • Para limpiar el porcelanato pulido, usa un trapeador seco para retirar el polvo. No se recomienda usar ningún tipo de escoba o cepillo ya que se puede dañar el esmalte del azulejo. Luego usa agua con detergente neutro y limpia los azulejos con un trapo. Finaliza utilizando un paño limpio para secar el suelo y devolverle su brillo.

Cuidado de la Cerámica

 

  • Debes barrer o aspirar toda la superficie del suelo con el fin de eliminar la suciedad y el polvo que se encuentra en las baldosas de cerámica. Puedes hacerlo con la ayuda de una escoba, o bien con un aspirador. Los accesorios de los aspiradores son ideales para limpiar la suciedad de los bordes y juntas de las baldosas.
  • Si lo que queremos es darle un extra de brillo, aconsejamos trapear la superficie con una mezcla de agua con vinagre, te sorprenderán los resultados.
  • Una vez hayas trapeado el suelo con agua y vinagre, tienes que enjuagarlo con agua limpia y dejarlo secar. Por último, debes pasar un trapo o trapeador seco para dar el último toque, que le dará un brillo extra.
  • Para limpiar las junturas de las baldosas, puedes preparar una mezcla de agua con bicarbonato, y las frotas con la ayuda de un cepillo de dientes. Una vez bien frotadas, las enjuagas con agua limpia para sacar los restos de bicarbonato.
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